miércoles, 14 de mayo de 2008

Karim Rashid y la tontería

El domingo salí por la mañana a comprar el periódico, y ya que estaba, pues estuve leyendo sentadina en los jardines del Palau Robert. Y hete aquí que me topo con el "iluminado" Karim Rashid, diseñador industrial y de moda, (muy moderno él), que deja semejante perla en negro sobre blanco en El País del domingo:

"Hoy diseñar no va de resolver problemas, sino de un estricto embellecimiento de nuestro entorno"

Y tan ancho. Sólo falta que salga algún cocinero mega-star que diga que cocinar no va de alimentar a la gente, sino de explosiones de sabores.,Yo siempre concebí el diseño como algo útil, y más en el campo del diseño industrial. Por eso no entiendo que un supuesto "pope" haga afirmaciones como ésta.
Me da bastante rabia cuando se añande el calificativo de "de diseño" normalmente a algo extravagante, y la mayoría de las veces incómodo. Trajes "de diseño" que no hay quien sepa por dónde meter la cabeza y dónde los brazos, sillones "de diseño" incómodos a más no poder, cartes "de disño", sí, muy monos, pero donde no se encuentra la información. No, eso no es diseño. Diseñado para mi es sinónimo de pensado, y pensado de cara a la utilidad, al entendimineto, a la comprensión automática (o casi) del guncionamiento de algo. Pero claro, no había caido yo en que todos somos tan listos que ya no necesitamos eso . Sólo necesitamos que nuestro entorno sea de color de rosa (el color favorito de Rashid, casualidad) El entorno de la sociedad occidental u occidentalizada, para qué vamos a pensar en una persona que quizá no haya visto un semáforo en su vida, o no sepa leer, o qué sé yo cuantas cosas más.

Un apunte sobre este hombre con la luz divina en la cabeza: el año de la polemica de los carnavales de Tenerife con Rafael Amargo, él fue el responsable de los carteles del evento. No fue una polémica tan en el candelero como la gala (no salía Belén Esteban en los carteles), pero en el mundillo hubo un revuelo bastante importante. Punto uno, se contrata a un diseñador para hacer el cartel de un evento tan importante. Hasta ahí bien. Pero lo lógico es que contraten a un diseñador gráfico, no a un industrial. "pero es que es muy famoso y neoyorquino" Ah, perdone pues. Así quedó el cartel (cuidao con los ojos):



Por cierto, lo que leí en El País venía a cuento porque el hombre acaba de diseñar un artilugio para llevarte tu botella de champán Veuve Clicquot a la playa, que se te conserve fresquina, que se te tenga de pie, y por si se va cayendo la noche encima, pues se ilumina (de rosa, por supuesto)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

juass, que dolor de cartel!!!

tienes toda la razón en cuanto a la palabra diseño, a mi se me queda la cara de tonta cuando alguien me pregunta en la tienda;
¿esta lámpara es de diseño? ppzzzz
(y suele ser a menudo)

cris dijo...

juass, que dolor de cartel!!!

tienes toda la razón en cuanto a la palabra diseño, a mi se me queda la cara de tonta cuando alguien me pregunta en la tienda;
¿esta lámpara es de diseño? ppzzzz
(y suele ser a menudo)